VIAJE HACIA EL PLACER

999572_287405611399420_2042399635_n

¡Ya me estoy arrepintiendo de haber dicho que si a ese maldito viaje!, ¡Menudas petardas!, parecemos un grupo de escolares en el aeropuerto, pero es lo que tiene el no saber decir NO a nada. Así me pasa con todo, y es que yo, Penélope, no se decir no, y aquí estoy con mi grupo de amigas y no amigas esperando un avión rumbo a Grecia para pasar unas fantásticas mini vacaciones…

 Y como siempre, el vuelo retrasado dos horas… ¡Con las ganas que tenía de sentarme en el avión y ponerme ese antifaz de seda!, siempre me ha relajado el contacto de la seda en los parpados… En fin, me acabo de acordar que tengo que mandar unos mails, aprovecharé este ratillo, así podré escabullirme de las chicas, sus gritos, los preparativos de Alexia… Como siga oyéndolas creo que voy a pedir un taxi y me voy a mi casa y adiós Grecia…

-.Chicas, voy a hacer unas llamadas a la oficina.

-.¡Penélope, hija que pesada eres, que estamos de vacaciones!, la última y luego apagas el teléfono, y quítate el traje que pareces una institutriz, ¿o vas a ir con chaqueta a la playa?

Intentando no escuchar, cojo el bolso y el teléfono me voy al servicio a buscar un poco de tranquilidad…

Ya en el cuarto de baño del aeropuerto,  intento relajarme,  rebuscando en mi bolso, ese donde nunca encuentro nada, pero donde no faltan mis juguetes favoritos, (nunca se sabe lo que voy a necesitar) encuentro mi Ipad, y me pongo música. Reviso mi correo a la vez que balanceo mis caderas al son de mi canción, esa tan sensual  que me hace olvidarme de las cacatúas que me esperan fuera, a fin de cuentas esto es un viaje de placer…

Y en el espejo del baño, unos ojos verdes me miran, los ojos más intensos que he visto nunca…

-.Perdona, creo que te has confundido, el baño de tios esta en la puerta de enfrente.

-.Ya lo se guapa, y a ti ¿No te esperan tus amiguitas?, te he estado observando, y no pareces muy contenta.

Gracias a Dios que aquellos ojos verdes hablaron, porque si no hubiera pensado que ya habíamos llegado a Grecia, y una escultura de esas tan perfecta que ilustran los libros de arte habían cobrado vida y me estaba hablando en aquel baño a través del espejo.

No pude contestarle, sólo pude seguir moviendo el culo llamándole hacía mí. Él tampoco podía apartar sus ojos de mí. Poco a poco, vi como se iba acercando hacía mí. Cada vez podía sentirle más cerca. Era guapísimo, perfecto. Sólo nos mirábamos a través del espejo.  Tenía la necesidad de tenerlo detrás de mí, sentirlo dentro, no me valía sólo que me atravesaran sus ojos verdes, necesitaba empezar el viaje relajada, y me daba la sensación de que él era capaz de solucionarme el problema.

6028_631363266875386_398384324_n

Lo estaba consiguiendo, sus manos empezaron a acariciarme los tobillos, eran suaves, pero con decisión empezó a subirlas por mis rodillas a la vez que subía mi falda; con una embestida me inmovilizo contra el mármol de la encimera, mientras me seguía mirando con esos ojos… Unos dedos finos se enredaban por mi tanga buscando mi clítoris que yo ofrecía a ritmo de contoneo ¡Pero de donde ha salido este tío!, no podía estar más cachonda, estaba empezando a pensar que era un Dios griego de verdad…

Cuando creía que iba a explotar de gusto allí mismo,  Adonis paro, y con un gesto experimentado me rompió el tanga y bajándose la bragueta del pantalón me follo a la vez que me penetraba con la mirada a través del espejo. No daba crédito a lo que me estaba pasando…

Recostados sobre el lavabo, exhaustos, me susurro al oído como una caricia…

-.Arréglate, vas a perder el avión, además, tus amigas se van a preocupar.

Me dio un ligero beso en la nuca y desapareció como había aparecido…

Cogí mi bolso, me recompuse como buenamente pude, y me acerque a buscar a mis amigas, la verdad es que ya no las veía tan cotorras, este viaje prometía.

-.Penélope ¿se puede saber donde te has metido?, parece que vienes de una batalla campal, y con el traje puesto todavía…

-.¡Ay Alexia si tu supieras que hasta el tanga he perdido!…

 

 

By SUSANA ALVAREZ. Escritora creativa, colaboradora en DESátame Erótica.

“Yo siempre digo que soy cuentista… y otros cuentos”