VELAS, FEROMONAS, MI CONSOLADOR Y TÚ
Viendo como Alex me deseaba, me senté sobre su abultado paquete, tome sus manos, y acariciando mis pezones, que el me pellizco, las baje por mis nuevos abdominales; la verdad es que me estaba volviendo loca, siempre lo había conseguido, y más ahora que me estaba bajando las bragas. Me quite la camiseta mientras me mordía, entrelazándome en su cuerpo, escuché como se bajaba la bragueta del pantalón, y a horcajadas buscaba que me penetrara. Ya lo tenía dentro de mí, con movimientos rítmicos, los que sabía que más le gustaban, le clavé las uñas en su atlética espalda hasta que le hice chillar de gusto y cayó sobre mis tetas.